Abuelas de Plaza de Mayo localizó en 1986 a una niña anotada como hija propia por un subcomisario de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Domingo Luis Madrid, y su esposa, María Mercedes Elichalt. La niña estaba inscripta con una falsa partida de nacimiento firmada por la médica Silvia Marta Kirilosky. Abuelas presentó una denuncia en el Juzgado Penal N° 1 de la ciudad de La Plata para solicitar la pericia genética. El resultado confirmó que la niña era Elena Gallinari Abinet. El 21 de abril de 1987 la Justicia dispuso su restitución. Este caso constituye la primera restitución de una niña nacida durante el cautiverio de su madre.
Los restos de María Leonor fueron identificados en mayo de 2009 en el marco de la Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas llevada adelante por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). Sus restos habían sido inhumados como NN en el Cementerio de San Martín entre el 31 de enero y el 3 de febrero de 1977. Mientras tanto, el cuerpo de su compañero Miguel Ángel fue arrojado en un baldío de San Antonio de Padua el 21 de julio de 1977. A pesar de haber sido identificado, fue enterrado en el Cementerio Santa Mónica de Merlo sin notificar a su familia, que supo de ese expediente muchos años después, pero ya era tarde para recuperar sus restos porque había pasado al osario.

